VIDEO: COMO LA PRIMERA VEZ
Hoy os presentamos un video de "Música para Despertar". Imaginamos que os puede haber sorprendido la cantidad de videos musicales que colgamos en el blog de actividades para vuestros familiares. La música es una actividad muy estimulante y que puede transportar a nuestro familiar a otro momento de su vida y hacerle recordar letras, bailes, momentos de su vida, etc., incluso aunque ya tenga un grado de deterioro cognitivo grave.
Esperamos que os guste. Es muy emocionante.
CUANDO HAY DIFICULTADES EN EL BAÑO, extraído de Cuando las personas mayores necesitan ayuda. Guía para cuidadores y familiares (María Izal Fernández de Trocóniz, Ignacio Montorio Cerrato y Pura Díaz Veiga).
Bañarse o ducharse es una de las actividades que antes se ve afectada cuando una persona mayor comienza a manifestar dificultades para ser independiente. Para muchos cuidadores la hora del baño, la ducha o el aseo supone una situación difícil que provoca que el familiar al que cuidan se queje o se comporte de forma agitada o agresiva, especialmente si padece una demencia. Mantener la higiene y bañar a la persona que se cuida es una de las tareas que más tensión produce a los cuidadores. Sin embargo, la actitud de los cuidadores tiene una influencia fundamental en que esta actividad se continúe ejercitando. A veces, al detectar que su familiar ya no puede desenvolverse como antes y para evitar accidentes, tienden a proporcionarle toda la ayuda posible, haciendo por él o ella más de lo estrictamente necesario. Esto, en muchos casos tiene, además, consecuencias negativas para los propios cuidadores, quienes llegan a hacer tareas muy pesadas que en bastantes ocasiones podrían evitar o al menos retrasar.
Qué hacer para ayudar en el aseo personal y el baño
Bañar o lavar a otra persona no es una simple tarea mecánica, sino que requiere otras destrezas. Significa estar atento a todas las actividades que realizamos y a cómo responde la persona a la que estamos ayudando. También requiere paciencia, flexibilidad y amabilidad por parte del cuidador. Las siguientes recomendaciones le pueden ser de ayuda para actuar en consecuencia.
a. Mantener un entorno agradable y funcional
El cuarto de baño debe necesariamente seguir manteniéndose como una habitación privada. Si es posible, debe ser preparada especialmente para personas con alguna dificultad en el movimiento. Existen muchos elementos sencillos que pueden introducirse en el baño para favorecer la independencia de las personas mayores. Especialmente importantes son todos los que disminuyen sus posibilidades de caídas dentro y fuera de la bañera:
- Elementos antideslizantes dentro de la bañera
- Alfombrillas de goma
-Asientos de baño que se fijan en la bañera (se pueden adquirir en ortopedias y tiendas especializadas)
- Barras asideras fijadas sobre la pared
Para personas que tienen problemas de movilidad importantes es aconsejable realizar cambios arquitectónicos como eliminar la bañera y poner una ducha sin desnivel de entrada que disponga de suelo antideslizante y sumidero.
A la hora de decidir qué ayudas son las más necesarias y adecuadas para su caso, tenga en cuenta a la persona que cuida para que opine, en la medida de lo posible, sobre qué cambios habrían de hacerse para mejorar su seguridad. Esto puede aumentar notablemente la eficacia de las modificaciones que se introduzcan y la sensación de su familiar de que sigue teniendo control sobre su propia vida. A continuación encontrará otras recomendaciones para crear un entorno agradable durante el baño.
RECOMENDACIONES PARA LA HORA DEL BAÑO:
ü Mantener las puertas cerradas durante el baño.
üPreparar con anterioridad los complementos necesarios: toalla, jabón, cremas, etc.
üAsegurar que el cuarto de baño esté suficientemente caliente.
üUtilizar toallas de gran tamaño. Si es posible calentarlas con precaución sobre un radiador o estufa.
üUtilizar música con aquellas personas a quienes les relaja.
ü Utilizar una luz suave, sin excesivo brillo.
ü Evitar ruidos molestos o intensos.
ü Hablar suavemente.
ü Utilizar productos y aromas familiares.
ü Tener en cuenta las preferencias de su familiar.
üUtilizar sillas de baño con asiento acolchado y apoyo para los pies.
b. Respete al máximo la autonomía personal
Intente descubrir qué es capaz de hacer su familiardurante el baño. Pregúntele u obsérvele durante el baño o ducha, ayudándole únicamente cuando él o ella se lo solicite o cuando usted considere que exista un riesgo para su seguridad (entrar o salir de la bañera, por ejemplo). En muchos casos la persona puede hacer algunas de las actividades del baño: secarse, enjabonarse, o actividades más sencillas, como sujetar el jabón o la toalla. También se le pueden ofrecer alternativas para cooperar, por ejemplo, diciéndole: «¿Te desabrochas tú la camisa o prefieres que te ayude?». Fomentar que la persona haga por sí misma el mayor número posible de tareas de aseo personal ES LA MEJOR FORMA DE RESPETAR SU AUTONOMÍA.
c. Crear rutinas para la higiene y el baño
Es importante que el baño o la ducha tengan lugar siempre a la misma hora del día. Elija un momento concreto del día para el baño, teniendo en cuenta no sólo las necesidades de su familiar sino también las suyas (cuando disponga de más tiempo, se encuentre más descansado, etc.)
d. Explicar lo que va a hacer
Vaya diciendo a su familiar cada uno de los pasos que va a seguir. Por ejemplo, «Voy a enjabonarte el pelo con cuidado». En algunos casos las instrucciones verbales pueden ser suficientes (“Ahora no te olvides de coger el champú para lavarte el pelo “, “Levanta la pierna y métela en la bañera”). Cuando sea necesario ayudarle físicamente, hágalo, pero intente siempre que haga lo máximo posible.
e. Prestar toda su atención
Cuando se está ayudando en el baño a una persona, ésta puede sentirse vulnerable e indefensa. Por esta razón, es necesario estar atento a sus sentimientos y reacciones. Escuche atentamente lo que le dice. Ante un comentario que indique que el agua está fría, actúe en consecuencia, aunque usted opine de forma distinta. Si le dice que le ha hecho daño al pasarle la esponja, admítalo y dígale que intentará tener más cuidado. Es importante que tenga en cuenta que si la persona tiene la sensación de que controla la situación, se sentirá mucho más cómoda. Comprenda que para quien está recibiendo la ayuda es una situación delicada y puede sentir pudor. Si le cubre todas las partes del cuerpo que no se están lavando directamente en ese momento le hará sentirse mejor.
f. Hacer accesibles los útiles de baño
Disponga los útiles de baño, de modo que sean accesibles. En muchas ocasiones las personas mayores no utilizan la esponja o el gel de baño sencillamente porque les resulta muy difícil acceder a ellos (se tienen que mover mucho o hacerlo de modo que les resulta incómodo). Usted puede decidir con su familiar la mejor forma de colocar los elementos necesarios para el baño de manera que él los pueda utilizar (gel, champú, cepillo de baño, esponja, jabón, toalla y albornoz).
g. Anticipar las situaciones difíciles
Piense cómo resolver situaciones difíciles durante el baño. Para ello puede ayudarle lo siguiente:
1)Si su familiar se resiste a bañarse, en algunos casos, puede ser útil darle una razón para el aseo: «Tienes el pelo sucio. Es necesario lavarlo». Si se sigue resistiendo, inténtelo cuando su familiar esté de mejor humor y dispuesto a cooperar.
2)Es preferible que sea una sola persona la que se responsabilice del aseo de su familiar, a ser posible quién tenga más confianza con él o ella y, preferiblemente, alguien de su mismo sexo.
3)Si durante el baño la persona mayor reacciona con agresividad, se puede intentar distraerla, por ejemplo, intentando mantener una conversación sobre algo que usted sepa que le gusta. Agradezca cada intento por cooperar, por ejemplo, diciéndole algo agradable.
4)Manténgase tranquilo. Hable a su familiar despacio, en un tono amable y personal. No muestre prisa. Tenga en cuenta que los movimientos de las personas mayores son más lentos y que necesitará tiempo si quiere que sea él o ella quien realice algunas tareas de la higiene personal.
Pero recordar que, no todas las demencias son Alzheimer y lo que habéis visto se puede producir en otras demencias.
¿QUÉ HACEN LOS CUIDADORES QUE MANTIENEN UNA BUENA COMUNICACIÓN CON SU FAMILIAR? (Extraído de Cuando las Personas Mayores Necesitan Ayuda. Guía para cuidadores y familiares. (María Izal Fernández de Trocóniz, Ignacio Montario Cerrata y Pura Díaz Veiga).
Los cuidadores que tienen una buena relación con sus familiares poseen una buena capacidad para comunicarse con ellos. Algunas de las razones por las que consiguen comunicarse de una manera efectiva y satisfactoria con sus familiares son las siguientes:
1. Eligen un lugar adecuado para hablar: Permanecer sentados en un lugar cómodo, en un ambiente tranquilo y poco ruidoso, sin el ruido de una televisión predispone a una agradable comunicación. Sentarse al Iado o en frente de su interlocutor y si es posible a la misma altura para que puedan verse bien facilitará que ambos se sientan a gusto.
2. Escuchan atentamente: Prestan atención a lo que la otra persona dice y la forma en que lo dice. Escuchar a alguien cuando habla hace que se sienta comprendido y, también, hace que la persona que escucha se convierta en alguien importante y de confianza ante los ojos del otro.
3. Observan a su familiar: Valoran en qué situación se encuentran su familiar. Una observación cuidadosa puede ayudar a interpretar adecuadamente cuál es el estado emocional de nuestro familiar en ese momento, que necesidades tiene o cómo se siente.
4. Buscan temas de conversación: Las personas mayores disfrutan mucho hablando tanto de su pasado como del presente. Por este motivo, puede fomentarse la conversación con la persona que se cuida preguntándole sobre historias y recuerdos de experiencias pasadas, música o películas antiguas, viendo con él o ella fotografías, periódicos, libros con ilustraciones, atlas, y ojeando revistas con fotos turísticas, en especial de lugares que conoce. Es aconsejable no limitarse únicamente a temas del pasado. También, es muy importante que se comenten temas de actualidad de los periódicos, revistas o televisión. Es igualmente aconsejable hablar de los temas favoritos de nuestro familiar: su trabajo antes de la jubilación, su habilidad cuidando las plantas o el huerto, los amigos y anécdotas de su infancia, etc., así como pedirle opinión sobre hechos que están pasando en el país. También se le pueden leer noticias de las revistas y periódicos que le interesan.
5. Utilizan un lenguaje sencillo: Se expresan de un modo fácil de entender por cualquier persona.
6. Dejan tiempo para responder: Si en una conversación sólo habla una persona, la otra probablemente no se sentirá bien, pues no tiene la posibilidad de expresar sus opiniones o sentimientos. Por ello, es importante darle la oportunidad de intervenir.
7. Evitan generalizar: Evitan el uso de términos del tipo «siempre», «todo» o «nunca». Son expresiones que se usan muchas veces para juzgar el comportamiento de otras personas a partir de un solo hecho. Por ejemplo, si a nuestro familiar se le han olvidado algunas veces las llaves de casa no le diremos «Siempre te olvidas de todo». Esta frase hará que se juzgue a sí mismo como alguien inútil para cualquier cosa y no como quien simplemente se ha olvidado algunas veces las llaves.
8. Aceptan el NO por respuesta: En ocasiones, nuestro familiar no está de acuerdo con las sugerencias que se le hacen o no está dispuesto a cambiar algo como desearíamos. Respétele, al igual que usted, tiene derecho a elegir lo que quiere hacer con su vida. Por ejemplo, en una ocasión especial nuestro familiar ha decido «saltarse» el régimen de comidas que tiene que seguir y pide que le den un alimento no permitido en el régimen. En ese momento le recordamos la conveniencia de no tomarlo y su respuesta es que lo va a hacer y argumenta que «ya es mayorcito» para tomar sus propias decisiones. En este caso nuestra respuesta puede ser no insistir y, con amabilidad, decirle que excepcionalmente nos parece bien, aunque le recordemos que está mejor de salud desde que sigue el régimen.
9. Buscan un momento oportuno para hablar: A la hora de comunicarse con la persona que usted cuida, tenga en cuenta si ella está receptiva y dispuesta a escucharle.Piense también en su propio estado de ánimo. Si usted está enfadado o alterado, dialogar con su familiar será más difícil, mientras que, si usted espera a estar más tranquilo, a la hora de hablar con él o ella evitará enfrentamientos.
Empezamos hoy una serie de videos para hacer movilizaciones a nuestra persona mayor. Son varios videos: el primero habla de la importancia de adecuar el entorno para que nuestro familiar camine sintiéndose seguro. Los siguientes videos son movilizaciones cuando tenemos que darle la vuelta en la cama y levantarle, pero ya utiliza silla de ruedas. Esperamos que os resulte útil.
Cambio postural o vuelta lateral
FASES DE UNA DEMENCIA
Hoy vamos a explicar las fases de una demencia. Son 3:
Fase leve
En esta fase nuestro familiar aún puede funcionar de manera independiente en su vida diaria (puede hacer por sí mismo las Actividades de la Vida Diaria): hace la compra, pasea si tiene la costumbre, cocina, se asea, incluso puede trabajar si aún está en edad laboral. La demencia comienza a notarse en pequeños detalles: siente que su memoria ya no es la misma, olvida citas pendientes, le resultan complicadas cosas que hasta ahora formaban parte de la vida cotidiana (por eje pagar en el súper), le cuesta aprender información nueva (se olvida los nombres de personas que acaba de conocer), olvida dónde pone las cosas, tiene problemas para encontrar las palabras adecuadas en una conversación…
En la primera de las fases demencia senil, lo habitual es pensar que la vejez es la responsable de todas las señales de deterioro.
Fase moderada
Esta es la fase donde habitualmente se acude al médico. Es la más larga de las tres fases de la demencia. La familia nota que algo no va bien y con frecuencia la persona mayor intenta ocultarlo o le resta importante. Los familiares pueden ver que: la persona se desorienta en lugares familiares y no sabe qué día es, olvida cosas que ocurrieron recientemente (como que ayer le llamó por teléfono una persona a la que él/ella aprecia), se frustra y se desanima a menudo (porque es consciente de su incapacidad para hacer cosas que antes hacía sin inconvenientes), se aísla y no toma parte activa en las conversaciones, las conversaciones pueden volverse extrañas (llenas de palabras innecesarias que intentan disimular la pérdida de vocabulario), alteraciones de la personalidad (más suspicaces y desconfiados: pueden quejarse de que alguien le roban o que su pareja le está siendo infiel), etc. Hay que ayudarles a decidir cosas que nos parecen sencillas, como qué ropa ponerse, porque ya les cuesta elegir adecuadamente la ropa teniendo en cuenta el tiempo atmosférico que hace (pueden vestirse con la ropa que les guste constantemente, sin tener en cuenta si es apropiado al clima o no = pueden tener catarros o sudor constante si va demasiado abrigado).
Si nadie los supervisa para realizar las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria, las dificultades que tiene (por ejemplo cocinar) pueden llevar a accidentes domésticos (incendios, quemaduras, cortes, inundaciones, intoxicaciones, etc), a accidentes en la calle (atropellos) y a problemas de salud derivados de un mal autocuidado (tomar mal las medicinas, catarros constantes, diabetes descontrolada por dieta inadecuada, etc). Pueden empezar a aparecer los primeros problemas con la higiene, ya que debido a la desorientación no la hace con la misma frecuencia que antes, y puede no cambiar la ropa cuando es necesario.
Sus dificultades les impiden llevar bien las cuentas del banco, planificar y desarrollar una cena o hacer solos la compra.
En esta fase es donde más comúnmente ocurre la deambulación del enfermo, que puede perderse por la ciudad y sufrir accidentes potencialmente mortales.
Fase avanzada
El deterioro es tan avanzado que necesita de la ayuda de los demás constantemente para sobrevivir. Muchas veces no reconoce a sus familiares, ni a él mismo (no se reconoce en el espejo). Su capacidad de comunicarse se va perdiendo: dice frases cada vez más cortas y su vocabulario se ha reducido mucho, y es incapaz de mantener una conversación. Hay que tener en cuenta que no sólo se pierde la capacidad de hablar, sino también de comprender, por lo que necesita que nuestra forma de hablar se adapte (frases más cortas y vocabulario sencillo).
La capacidad de sonreír es una de las últimas que pierde.
La motricidad se deteriora y la persona va perdiendo la capacidad de caminar, de manera que puede acabar pasando la mayor parte del tiempo sentado/a o en la cama. Se pierde el control de esfínteres, por lo que necesitará utilizar absorbentes. La capacidad para tragar (deglución) también se pierde, dando lugar a problemas de salud importantes.
Y como una imagen vale más que mil palabras…vamos a ver unos videos que nos explican esto: el profesor Graham Stokes nos explica diferentes aspectos de lo que hemos hablado antes. Los vídeos están traducidos pero hay que ir leyendo, ya que no están doblados al castellano. Somos conscientes de que es más sencillo ver documentos doblados a nuestro idioma, pero consideramos que merece la pena esforzarse unos minutos para escuchar a Graham Stokes, ya que explica muy bien qué es lo que sucede en un proceso de demencia.